Emprende Lattino

El legado de Marissa Burres no se mide en seguidores, sino en la cantidad de mujeres que han aprendido a verse con amor, a entender su cuerpo y a hablar sin miedo de lo que sienten. Es la prueba viva de que nunca es tarde para comenzar y que cada historia personal puede convertirse en la inspiración de alguien más.

Hay mujeres que no solo se reinventan, sino que crean espacios donde otras también lo hacen. Marissa Burres es una de ellas. Desde Houston, Texas, ha construido una comunidad sólida, amorosa y poderosa que acompaña a miles de mujeres en uno de los momentos más invisibilizados de la vida: la menopausia.

Antes de ser fundadora del movimiento digital “Mujeres Vivaces”, Marissa era ama de casa, dedicada a su familia y su hogar. Pero algo dentro de ella le decía que tenía más por dar, más por compartir. En un mundo donde la menopausia aún es un tema lleno de tabúes, vergüenza y desinformación, Marissa decidió alzar la voz desde su propia experiencia.

“Empecé a hablar en redes porque no encontraba a nadie que hablara claro sobre esto… ni siquiera mis amigas”, nos cuenta. Su iniciativa empezó con pequeños videos donde compartía cómo se sentía, lo que a ella le funcionaba, y palabras de aliento para quien pudiera estar pasando por lo mismo. Lo que empezó como un desahogo, pronto se convirtió en una comunidad imparable.

Así nació Mujeres Vivaces, una plataforma que hoy acompaña, inspira y empodera a mujeres de todas partes del mundo. Su misión: demostrar que la menopausia no es el final de nada, sino el inicio de una etapa poderosa. “No sabía que al iniciar este proyecto de Mujeres Vivaces, iba a llegar a darle sentido a mi vida y a todo lo que hago”, confiesa.

 

El siguiente paso fue casi natural: crear un espacio físico donde el cuidado de la mujer no solo fuera emocional, sino también físico. Así nació Aesthetica Organic Spa, ubicado en el 6550 Mapleridge St Suite 124 en Houston, un oasis de tratamientos de salud y belleza especialmente pensados para mujeres maduras, aunque todas son bienvenidas.

Por supuesto, el camino no fue fácil. “Tuve miedo. Miedo a que nadie me escuchara, a que me juzgaran… pero lo que más me empujó fue saber que había mujeres allá afuera necesitando lo mismo que yo: sentirse comprendidas.”

Hoy, Marissa no solo lidera su spa y su comunidad online, también promueve el suplemento MyVitalC para la menopausia, producto que recomienda desde su experiencia personal. Incluso ha sido contactada por marcas para promocionar sus productos, pues su influencia se basa en algo más fuerte que los números: la confianza.

El legado de Marissa Burres no se mide en seguidores, sino en la cantidad de mujeres que han aprendido a verse con amor, a entender su cuerpo y a hablar sin miedo de lo que sienten. Es la prueba viva de que nunca es tarde para comenzar y que cada historia personal puede convertirse en la inspiración de alguien más.